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Viaje misionero

Viaje a Bolivia para capacitación misionera

A fines de octubre del 2023, nace un hermoso sueño: ayudar a Naila Grandón, una estudiante con potencial misionero a participar del “Curso Light” organizado por el Instituto Quebrada León (IQL) en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.

Esta ilusión surge en la “Misión Trip” de Lonquimay a raíz de conversaciones ocasionales entre la familia de la estudiante y dos miembros del personal del establecimiento: GisselaOrmeño y Constanza Navarro. Ellas, contaron sus experiencias misioneras en IQL y el anhelo de ofrecer a la estudiante una experiencia transformadora.

La FEMVO, generosamente aportó con los recursos económicos necesarios para cubrir la inscripción del curso. 

Al presentar la idea el director institucional de ese entonces, Héctor Urrutia, su respuesta fue inmediata y favorable. Se mostró animado y comprometido en apoyar el proyecto. Rápidamente solicitó recursos a la Fundación Educacional Mario Veloso Oses (FEMVO) y autorizó el desarrollo de diversas acciones para recaudar fondos.

Feria de salud

Esta es una de las actividades del Instituto Quebrada de León, de Bolivia, para el servicio a la comunidad.

El  propósito de ellos es motivar a personas a tener una experiencia más cercana con Dios y que, como miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día,  esté equipado para alcanzar a su familia, su iglesia y su comunidad utilizando herramientas en salud física, mental y espiritual.

Naila, una joven de fe inquebrantable

Emprendió una aventura que marcaría su vida para siempre. Su primer vuelo, un hito en sí mismo, la llevó a la exuberante selva boliviana. Con la bendición y las expectativas de su familia, se sumergió en un mundo de aprendizaje y servicio.

En medio de una comunidad totalmente cristiana, Naila encontró un hogar lejos de casa. Su necesidad de aprendizaje, la llevó pasar tiempo de calidad con Dios, a liderar grupos de jóvenes y adultos, a participar en ferias de salud que transformaron vidas y a visitar a vecinos de comunidades cercanas.

Durante el viaje aprendí a pasar tiempo con Dios y a mostrar a Jesús a las personas.  (Naila Grandón).

Cada día, los principios cristianos de amor, paciencia y servicio se entrelazaban en su vida, moldeando su carácter y fortaleciendo su fe. Más allá de la teoría, Naila descubrió la importancia de cuidar de su cuerpo como un templo del Espíritu Santo. Aprendió sobre la alimentación saludable y la importancia de un estilo de vida equilibrado. Sin embargo, lo que más la impactó fue el enriquecimiento  espiritual que vivió personalmente día a día.

En su estadía en IQL, Naila forjó amistades duraderas, desarrolló habilidades de liderazgo que la inspirarían a lo largo de su vida y, sobre todo, encendió en su corazón una pasión inextinguible por servir y compartir con otros el amor que recibe de Cristo. Al regresar a casa, Naila era una persona transformada. Su experiencia misionera la había preparado para ser una luz en el mundo, tal como dice Jesús en el sermón del monte: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5:16).