Nuestra Historia

Un Lugar para Aprender y Crecer

Hace mucho tiempo, en 1958, un grupo de personas que amaba a Dios decidió construir una escuela en Talcahuano. Querían un lugar donde los niños no solo aprendieran a leer y escribir, sino que también pudieran conocer más sobre Jesús. Así fue como nació, el que es hoy, el Colegio Adventista de Talcahuano Centro.

Al principio, la escuela era pequeñita, y solo tenía clases desde primero hasta cuarto básico. Pero poco a poco fue creciendo, y en 1960, ¡fue reconocido por el Ministerio de Educación de Chile!

Los niños que asistían estaban muy felices de poder estudiar en un lugar donde también aprendían a ser amables y a ayudar a los demás.

Con los años, la escuela siguió creciendo. Se construyeron más salas y más niños comenzaron a asistir. Pero un día, en el año 2010, ocurrió algo triste. Un gran terremoto sacudió el país, y el colegio quedó muy dañado. Los estudiantes ya no podían estudiar allí, y todos estaban muy preocupados. Sin embargo, el CATCe no se rindió. Un colegio hermano, el Colegio Adventista de Talcahuano Perales, lo recibió con los brazos abiertos, esto, mientras se construía uno nuevo.

Durante 5 años, desde 2010 hasta 2015, los niños estudiaron en otro lugar mientras esperaban su nuevo colegio. Finalmente, en mayo de 2015, ¡el nuevo edificio estaba listo! Ahora tenía cuatro pisos, con salas modernas y mucho espacio para todos los estudiantes. Todos estaban emocionados de volver a su nuevo hogar.

A lo largo de los años, el Colegio Adventista de Talcahuano se ha destacado por su decido compromiso por la educación integral. Los estudiantes no solo aprenden cosas importantes para sus estudios, sino que también se preparan para ayudar a los demás y ser buenos amigos. Hoy, más de 700 niños y jóvenes día a día, aprenden a ser una luz para el mundo, tal como Jesús nos enseñó.

Inauguración
de nuevo edificio

Tras el terromoto del sur de Chile, que afectó la ciudad el 2010, se construye un nuevo edificio y se inaugura el año 2010.