El Departamento de Convivencia Escolar implementó una inédita iniciativa de reconocimiento a los apoderados, enviando una carta personalizada a sus domicilios a través de correo tradicional.

En un gesto poco habitual en tiempos de comunicación digital, el Colegio Adventista Talcahuano Centro decidió reconocer el compromiso de las familias que han contribuido al buen comportamiento de sus hijos durante el primer semestre del año escolar.

El 17 de junio y a pocos días del inicio de las vacaciones de invierno, el Departamento de Convivencia Escolar envió una carta de agradecimiento, firmada por los profesores jefes, a los apoderados de 250 estudiantes que finalizaron el semestre sin registrar anotaciones negativas. La iniciativa buscó destacar el rol fundamental que desempeña el hogar en la formación de valores, hábitos y conductas positivas.

Gesto inédito

Lo más llamativo de esta acción es que, por primera vez, el establecimiento optó por utilizar el correo tradicional. Las cartas fueron enviadas a través de Correos de Chile directamente a los domicilios de las familias, permitiendo que cada una pudiera recibir la correspondencia, abrirla y compartir este reconocimiento en la tranquilidad de su hogar.

Desde el colegio señalaron que esta iniciativa pretende fortalecer el vínculo entre la familia y la comunidad educativa, poniendo en valor el esfuerzo diario de madres, padres y cuidadores que, con su ejemplo y acompañamiento, contribuyen a la formación integral de los estudiantes.

El reconocimiento no solo celebra la ausencia de anotaciones negativas, sino que también busca transmitir un mensaje de gratitud hacia quienes, desde sus hogares, fomentan el respeto, la responsabilidad y la buena convivencia escolar.

Con esta inédita iniciativa, el Colegio Adventista Talcahuano Centro reafirma su convicción de que la educación es una tarea compartida entre la escuela y la familia, y que reconocer las buenas acciones constituye una poderosa herramienta para seguir promoviendo una cultura de convivencia positiva.

Apreciado apoderado:

¿Desde hace cuánto no recibía una carta por correo convencional? Aunque tal vez nos equivoquemos, es probable que desde hace mucho tiempo.

Pareciera que a este ritual, pensar un escrito, preparar un sobre, llevarlo a correos y esperar a que el destinatario lo reciba, le hemos perdido la paciencia. Lo inmediato pareciera se ha vuelto tanto o más importante que el contenido.

Bueno, estamos cerrando un primer semestre y entre tantas cosas hemos decidido escribirles, pero como antes, con tiempo, con espacio y con sosiego, pensando cada palabra, preparando un sobre, escribiendo un destinatario y una dirección, entregando en correos y esperando no se sabe qué. Esta carta tiene un solo propósito, extender una sentida felicitación hacia usted. Durante todo este semestre, su estudiante no ha registrado ninguna notación negativa, pero más allá del registro que es apenas un papel, lo que queremos celebrar es lo que ese papel en blanco revela.

Una manera de estar en el colegio, hecha de respeto, de cuidado por los demás y de seriedad en su propio camino. Estamos muy felices al notar cómo sus gestos, sus palabras, su silencio, sus formas y maneras reflejan lo que ven usted. Esto es simplemente inspirador y reconfortante.

Sabemos muy bien lo intenso, degastante y a veces solitario que es el acto de formar. Somos conscientes de que a veces se levanta como grandes olas en un pacífico huracanado, pero ahí está usted, firme, sereno, quieto y seguro, como un dique. Reconocemos en ello una obra silenciosa que rara vez recibe aplausos y que, sin embargo, sostiene todo lo demás.

Lo dice con sencillez Elena D. White. “La restauración y la elevación de la humanidad empiezan en el hogar, el bienestar de la sociedad, el buen éxito de la iglesia y la prosperidad de la nación dependen de las influencias del hogar.”  El Hogar Cristiano, página 27.

Gracias, muchas gracias por transmitir no sólo consejo, gracias por encarnar y por encarar con el corazón esa tarea de cada día que no figura en ningún horario, la de formar a una persona buena. Es muy probable que esta carta lo encuentre en vacaciones. Ojalá sea así, que el descanso de estos días sea también a su manera parte de este reconocimiento.

Lo tiene bien merecido. Con afecto y gratitud,

Colegio Adventista de Talcahuano Centro.